Hoy vamos a contaros la experiencia que tuvimos con una
nueva empresa que entro en nuestra asesoría.
En esta empresa detectamos que debido a sus elevados costes,
se estaba produciendo una situación crítica en sus resultados. Necesitaba
reducir gastos o la empresa podría terminar cerrando.
La anterior asesoría les prestaba solo servicios de
asesoramiento laboral y presentación de
impuestos, cobrándoles 400€ al mes. Debido a esto, la empresa tenía que tener a
un trabajador a tiempo completo para que complementara los servicios de la
antigua asesoría. Dicho trabajador, que se encargaba de los aspectos contables
y de la elaboración de los impuestos, tenía un coste total aproximadamente de
1.800€.
Con nuestra intervención, se le aconsejó ciertas actuaciones
para la reducción de costes generales así como la contratación de un auxiliar
administrativo (cuyas únicas funciones serán la gestión de documentación) a
tiempo parcial por 700€ al mes (coste final).
Además, hay que añadir la reducción de nuestra asesoría, con
respecto a la anterior, en la cuota, la cual fue de 200€ al mes. Nosotros centralizaríamos
todos los asuntos relacionados con contabilidad, fiscalidad y laboral.
Esta empresa rebajó sus costes anuales en: 1.800-700=1.100
400-200=200
1.100+200=1.300
1.300x12=15.600€
de ahorro al año
¿Por qué no cambiar de asesoría?